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PediatríaAbril · 2026⏱ 5 min de lectura

Fiebre en niños: cuándo preocuparse y cuándo no

La fiebre no es una enfermedad: es la respuesta del cuerpo que está haciendo su trabajo.

Redactado y revisado por el equipo farmacéutico · Farmacéutico titular: Ignacio Vázquez Silva (COF Sevilla) · Revisión: Abril · 2026

Pocas cosas generan tanta angustia a las familias como un niño con 39 °C a las tres de la madrugada. Y sin embargo, la fiebre en sí misma rara vez es peligrosa: es un mecanismo de defensa que ayuda al sistema inmunitario a combatir la infección. Lo importante no es la cifra del termómetro, sino el estado general del niño.

Se trata el malestar, no el número

El criterio pediátrico actual es claro: el antitérmico se da cuando el niño está molesto, decaído o dolorido — no para "bajar la fiebre" como objetivo en sí. Un niño con 38,5 °C que juega y bebe bien puede no necesitar nada; uno con 38 °C que está irritable y no descansa, sí.

Paracetamol e ibuprofeno: cómo usarlos bien

  • La dosis se calcula por peso, no por edad. Si no recuerdas el peso actual, pésalo antes de dosificar.
  • Elige uno de los dos y mantenlo. Alternar paracetamol e ibuprofeno de forma sistemática no está recomendado: no aporta beneficio claro y multiplica el riesgo de errores de dosis.
  • Ibuprofeno: mejor evitarlo si hay vómitos importantes o el niño apenas bebe (riesgo renal con deshidratación), y no se usa en menores de 3 meses.
  • Nunca aspirina en niños ni adolescentes con procesos febriles.

Las medidas físicas agresivas (baños fríos, friegas de alcohol) están desaconsejadas: generan malestar y no ayudan. Sí: ropa ligera, ambiente templado y ofrecer líquidos con frecuencia.

Cuándo acudir sin esperar

  • Menores de 3 meses con fiebre (≥38 °C): siempre valoración médica urgente.
  • Manchas en la piel que no desaparecen al presionar (petequias).
  • Decaimiento intenso: el niño no responde como siempre incluso cuando le baja la fiebre.
  • Dificultad para respirar, rigidez de cuello, convulsión, o llanto inconsolable.
  • Fiebre que dura más de 3 días sin foco claro, o signos de deshidratación (no orina, boca seca, llanto sin lágrimas).

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de tu médico ni el consejo personalizado en la farmacia. Ante cualquier duda sobre tu tratamiento, consúltanos.

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